Una visita fugaz y con la alforjas casi vacías

|

la meteórica visita de Pedro Sánchez a Galicia ha servido para, oficialmente, abrir una precampaña que llevaba ya meses en marcha. El 5 de abril está a la vuelta de la esquina y los partidos engrasan sus maquinarias para intentar seducir a los gallegos con sus promesas y hechos. Sin embargo, hay que reconocer que uno podría haber esperado más de la visita del presidente a Galicia. Que llegue para garantizar que el AVE estará operativo en 2021 es un mensaje bastante pobre. Una alforja casi vacía sobre todo si se tiene en cuenta que, a continuación, mostró como un gran logro ese estatuto electrointensivo pírrico e inútil que conllevará el cierre de las plantas de las compañías dependientes de la electricidad que hay en la comunidad. Un estatuto que tampoco le vale a los asturianos, de su mismo color político, o a los cántabros. Pero Sánchez lo ve como un éxito porque nadie le informó de que mejor no mentara la bicha por estos pagos. Está bien que vayamos a tener una regulación de la eutanasia, pero eso no va a ayudar a que el empleo industrial no se hunda en Galicia, por mucho que Sánchez crea que sí. FOTO: Pedro Sánchez, junto al candidato del PSdeG, Gonzalo caballero | EFE

Una visita fugaz y con la alforjas casi vacías