Unos hachazos, entre caña y caña

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BRUSELAS es la ciudad más aburrida del mundo desde la retirada de los Tercios de Flandes. Todas las iniciativas destinadas a devolverle la vida han fracasado. La principal fue montar un Parlamento europeo, pero como la vida es tan tediosa los diputados empiezan a darle vueltas a la cabeza para entretenerse y se les ocurren disparates como convertirse en activistas de la yihad antivacunas. Dos jóvenes emprendedores han intentado darle un nuevo impulso a la capital belga y han montado un bar donde los clientes pueden practicar el lanzamiento de hachas. Veremos qué pasa el día que haya discusión entre dos parroquianos. FOTO: un hombre desclava un hacha | efe

Unos hachazos, entre caña y caña