La pasión sexual que desatan las esteladas

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LUJURIA y desenfreno en la otra orilla del Ebro... Seguro que algún escritor independentista ya tiene casi acabada la novela erótica del procés. Cuerpos que retozan sobre una cama redonda, vestida con una estelada de satén... en la mesilla de noche un fuet para cuando falten las fuerzas después de una agotadora noche de pasión... No necesitaría exagerar mucho, ya que, según una encuesta de la que se hace eco “La Vanguardia”, el procés ha hecho aumentar un 25% las relaciones sexuales en Cataluña. Eso es integración; a la enquisa han respondido mujeres y hombres –sin viceversa– y todos sienten la pasión, no como en la localidad irlandesa de Ringaskiddy, donde los vecinos –que no las vecinas, pues fisiológicamente sería un poco complicado de más– se quejan de que experimentan erecciones cuando menos lo esperan, como consecuencia de las emisiones de una fábrica de Viagra que hay en el pueblo. El sondeo será fiable o no, pero no hay duda de que los independentistas llevan una temporaditajodiendo de más. FOTO: cariño, junto a la estelada | aec

La pasión sexual que desatan las esteladas