El último disparate de la CUP llega al mundo por la vía vaginal

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ANNA Gabriel es catalana, pero parece vasca. Su look es de una auténtica Nekane, más radikal que nadie. Es muy jefa de la CUP, es decir, sufre un desarreglo mental muy grave, tanto que le ha dado por lanzar una campaña contra el “despatarre” o el “manspreading”, que es como denomina a la costumbre de algunos hombres de sentarse con las piernas abiertas en el transporte público, ya que ocupan más de un asiento. Asegura que se trata de una ofensiva invasión masculina –llega a denominarla el síndrome de los cojones grandes– que hay que impedir... Pero ha ido un poco más allá y ha condenado la palabra penetración –por ser machista–, que se tiene que cambiar por el “envolvimiento”, para que el sujeto del acto sean la vagina y el útero, que envuelve, en vez del falo, que penetra. ¡Cómo están as cabeciñas! FOTO: anna gabriel | aig

El último disparate de la CUP llega al mundo por la vía vaginal