El desconocido futuro que aguarda a los pobres okupas

|

LA psicomotriz Claudia Delso es miembro destacado del pelotón de los torpes de la Marea, nasía pa’ganá, –tan solo un concejal está fuera de esa categoría–, pero nunca se le podrá agradecer suficientemente su disparate de redistribuir A Coruña en 305 barrios –que incluyen zonas asimétricas, postfuncionales, calcificadas...–, ya que así frustró el principal anhelo vital de Iago Martínez, el Rasputín de Teis: desordenar el movimiento vecinal. Sin embargo, ese acierto no compensa la cadena de desaguisados que orla su labor en María Pita y a la que ha unido otro eslabón con la Comandancia de Obras. La concejala de Participación Democrática anunció que el Gobierno municipal proyecta que en las antiguas dependencias militares haya deporte, formación, arte y convivencia para los jóvenes, pero fue incapaz de explicar qué hará con los okupas allí instalados. A lo mejor hacen de árbitros en las actividades deportivas o de profesores de arte, lo cual tendría mérito pues ya se sabe cómo son; pero encomendarles que se impliquen en la formación o en la convivencia ya parece un poco más difícil, ¿no? FOTO: claudia delso llega feliz al salón de plenos con silvia cameán | aec

El desconocido futuro que aguarda a los pobres okupas