Un nuevo mensaje y las reacciones de siempre

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No lo tenía nada fácil el rey. El discurso de este año era, tal vez, el más complejo al que tenía que hacer frente. Por un lado están las oscuras revelaciones sobre la economía de su padre que terminaron con el emérito refugiado en Oriente Medio y evitando volver a casa por Navidad como El Almendro. Por otro estaba la presión de la parte más comunista del Gobierno que le exigía poco menos que pedir perdón y abdicar en directo, también por los escándalos de su padre y por su discurso durante el intento de golpe de estado catalán y, por último, también tenía el reto de intentar animar a una población que está ya demasiado cansada de esta pandemia que nos ha obligado a vivir las primeras telenavidades de nuestra vida y, lo peor, es que incluso podrían no ser las últimas. Al final, como siempre, división de opiniones. PP, Vox y Ciudadanos, a favor. El PSOE, ni sí ni no ni todo lo contrario. Y Podemos, Bildu, ERC y demás calaña similar, profundo disgusto. Una duda: ¿Alguien se cree que con otro mensaje hubieran cambiado estas opiniones? FOTO: Felipe VI, en pleno discurso | efe 

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