Un gobierno para los tiempos difíciles que aún vendrán

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Feijóo ya es de nuevo presidente (si alguna vez dejó de serlo) y su toma de posesión, ante la plana mayor de su propio partido (Mariano Rajoy incluido) fue toda una declaración de intenciones. Aseguró que la moderación no es debilidad, un mensaje que seguro que quien más ha entendido es Pablo Casado, quien parece haber recuperado esa senda para el Partido Popular después de haberlo llevado durante años en una deriva hacia el extremismo que culminó con el cese de Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz parlamentaria. Pero más allá de los mensajes, tal vez lo que más haya sorprendido fue lo visiblemente emocionado que estaba Feijóo. Resulta difícil de entender, como él mismo explicó, que su cuarta toma de posesión le resultara mucho más emocionante que la primera. Es de suponer que la crítica situación por la que atraviesan el país y Galicia tenga también mucho que ver en este hecho. Feijóo sabe que vienen tiempos difíciles, pero, por fortuna, parece que tiene la receta para intentar superar los nubarrones. FOTO: Alberto núñez Feijóo | efe

Un gobierno para los tiempos difíciles que aún vendrán