Rufián se deshace de la imagen de perdonavidas

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cualquiera que haya visto a Rufián hablar durante más de cinco minutos –e incluso menos tiempo, si tiene el día inspirado– es muy capaz de imaginárselo avisando a Pedro Sánchez con media sonrisa y tono de perdonavidas de que sin la mesa de negociación entre el Gobierno y la Generalitat las cosas se van a poner muy feas. Pero se ve que el portavoz de ERC ha hecho el propósito de rebajar su nivel de macarrismo porque, lejos de apuntarse el tanto de tener al presidente español en sus manos, ha asegurado que no hubo amenaza alguna por su parte y que si Sánchez rectificó después de reunirse con él y mantuvo la formación de la mesa como estaba previsto fue porque recibió la información que le faltaba sobre la situación del Govern. Y en un alarde de generosidad, hasta disculpó al jefe del Ejecutivo. Quién le ha visto y quién le ve. Eso sí, no pudo resistirse a decir que lo de respetar los acuerdos es “de primero de política”. Si no llega a decirlo, empezaríamos a sospechar de que lo habían cambiado por un clon soso. FOTO: gabriel rufián, marcando estilo; el suyo | aec

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