La conversión de Boris Johnson

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San Pablo, que, por lo visto, era muy tozudo, tuvo que ser cegado por una luz para caerse del caballo. A Boris Johnson, que al parecer es un poco menos tozudo, le bastó tener que ser ingresado en una UCI para darse cuenta de todo lo estúpido que había sido. De golpe se olvidó de aquello de que se contagiara todo el mundo y al que le tocara que se fuera para el otro barrio sin hacer mucho ruido. De golpe ya no es “vamos a hacerlo a mi manera”. Ahora todo es contención y confinamiento generalizado y, por mucho que lo diga su amigo Trump, no piensa darle ni un trago a la lejía. FOTO: Boris johnson | efe

La conversión de Boris Johnson