Un nivel de ignorancia que resulta vergonzoso

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LIDIA Senra, capitana durante muchos años dos labregos e gandeiros nacionalistas de la nazón de Breogán, se cansó de pisar la lama do país y la cambió por el adoquinado de Bruselas, donde ejerce como eurodiputada, aunque ya ni se sabe muy bien a qué grupo pertenece, pues Izquierda Unida la considera una tránsfuga. El hastío que sufrió en casa no lo experimenta, en cambio, en la capital de Bélgica y mira que es difícil, porque se trata de la ciudad más aburrida del mundo desde que se retiraron los Tercios. Allí sigue turra que turra con su teima con las vacunas y ahora afirma que no entiende que haya tanto miedo a una pregunta. No, el miedo no es a la pregunta en sí misma, sino a que alguien que ocupa un escaño en el Parlamento europeo sea capaz de poner en duda la utilidad de las vacunas, porque por más vueltas que trate de darle y por muchas cortinas de humo que lance, está claro que ha demostrado una ignorancia que debería provocar que abandone la diáspora y regrese a Galicia para permanecer escondida per saecula saeculorum. FOTO: lidia senra | aec

Un nivel de ignorancia que resulta vergonzoso