Manquiña se cuela en el follón catalán

|

SI Manquiña, ¡grande donde los haya!, hablase inglés con la misma fluidez que el jallejo y el castellano, sería el actor con más Oscar de la historia y la escena que protagoniza en “Airbag” en la que asegura: “Lo mismo que le digo una cosa le digo la otra” se estudiaría en todas las escuelas de cine. Pero le dio por nacer y vivir en Galicia y se quedó sin alternar con Tarantino o con los hermanos Cohen. De todas formas, en España ha creado escuela, que se lo digan a Gonzalo Boye, abogado del exconseller Toni Comín, que ha demostrado que lo mismo que dice una cosa dice la otra. Acudió a un tertutlia televisiva en Antena 3 y negó que los mensajes telefónicos que había recibido su defendido fuesen del expresidente de la Generalitat. “Son mensajes de otro amigo suyo que también se llama Carles”, juró y perjuró; claro, por eso en uno de ellos se leía que Tardá quería sacrificarlo. Unas horas después se pasó por Cuatro –cosas del pluriempleo catódico– y allí admitió que eran de Puigdemont, eso sí, “descontextualizados y obtenidos de una forma ilegal”. Solo le faltó decir que si se hubiesen interceptado de una manera legal, el texto sería diferente. Si Manquiña anda listo y exige derechos de autor, aún puede ganar más pasta que si trabajase en Hollywood. FOTO: manquiña, interpretando a manquiña | aec

Manquiña se cuela en el follón catalán