Un sueñecito en el Sánchez Pizjuán

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PUES menos mal que Mel había dicho que quería a sus jugadores espabilados desde el inicio del partido, porque a los nueve minutos ya llevaban dos ao lombo en Sevilla. ¡Que inicio de partido más lamentable! Sí, vale, empataron las dos veces, pero a la media hora se produjo otro fallo defensivo y acabouse o conto. Si necesitan desayunar espabilina, que la desayunen; si hay que meterles una guindilla por ahí atrás, que se la metan; salir al campo a pasear está bien para las parejas de novios, pero no para unos profesionales del fútbol y menos cuando lo que quieren es escapar de los puestos de descenso. FOTO: juanfran y mel | alfaquí

Un sueñecito en el Sánchez Pizjuán