Un crowdfunding que no crece

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LOS gitanos de la cabra pasaban el platillo después de que el animal hubiese bailado sobre una escalera de mano al son de la música. El desarrollo de la sociedad desterró esa cuestación y la sustituyó por el crowdfunding, que venche sendo o mesmo, pero en plan moderno, pues las almas solidarias colaboran con unas monedas a conseguir un buen fin. Joe, dejémoslo solo en el nombre, para qué dar el apellido, se montó un crowdfunding para costearse una operación de alargamiento de pene y complacer a su mujer. La iniciativa lleva nueve meses colgada en las redes sociales y aún no recibió ni un patacón. Su esposa seguirá siendo infeliz. FOTO: el numerito de la cabra | twitter

Un crowdfunding que no crece