Los ediles críticos de Democracia Ourensana pasan al grupo de no adscritos

Una votación en el pleno de Ourense/EFE/ Brais Lorenzo
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La crisis municipal continúa en el ayuntamiento de Ourense, que ve como el gobierno local se queda en minoría, con el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, y el único apoyo de dos concejales.


Los concejales críticos Miguel Caride, María del Mar Fernández Dibuja y María Teresa Rodríguez Garrido han abandonado el grupo municipal por lo que pasan al grupo de no adscritos, tal y como ha confirmado el consistorio orensano.


El primero de ellos ha hecho lo mismo en la Diputación, por lo que DO quedará representada únicamente por Armando Ojea.


Los cuatro concejales habían roto con el regidor el pasado mes de agosto, tras denunciar irregularidades económicas en el partido, relacionadas con donaciones forzosas. Para estos ediles “no existe democracia interna en el seno del grupo municipal”.


Sobre este particular, el regidor orensano, Gonzalo Pérez Jácome, ha atribuido esta decisión “única y exclusivamente por intereses económicos”.


En este sentido, ha recordado que esta decisión se produce después de que los concejales fuesen “apartados de las juntas de área después de no respetar la disciplina de voto en los plenos”, ha abundado.


Para el alcalde, este abandono llega “antes de que los echen” y después de dejar de percibir “los más de trescientos euros mensuales” que les corresponderían al mes.


Por su parte, los díscolos han justificado este paso a la falta de confianza con la formación fundada por Gonzalo Pérez Jácome.


“Consideramos que no podemos seguir vinculados a las siglas del partido, que hoy representan todo lo negativo de la ciudad”; han esgrimido en un escrito.


Los críticos reprochan la serie “de despropósitos” dentro de la política municipal, que van desde “la destructiva política municipal” a “la ruina del termalismo”, un plan municipal “tirado a la basura” y la paralización de los expedientes de contratación, actualmente “en precario”.


También cuestionan el enfrentamiento del gobierno con el funcionariado y la falta de iniciativas para impulsar el desarrollo económico.

Los ediles críticos de Democracia Ourensana pasan al grupo de no adscritos