Un reparto que resulta complicado

Pere Aragonés | aec
|

No se dan puesto de acuerdo los secesionistas catalanes sobre el reparto del botín. Está claro que eso es lo único que falla ahora mismo para que Cataluña deje atrás casi tres años de inmobilismo y paralización. Pero ERC y JxCat pugnan por ver quién se queda con qué. Y uno de los que más trabas está poniendo para que se cierre de una vez un Gobierno para la Generalitat es Carles Puigdemont. El expresident sabe que su papel está quedando cada vez más diluido y, sin protagonismo, su futuro pasa por regresar a España para ponerse en manos de la Justicia. Ya veremos cómo acaba todo.

Un reparto que resulta complicado