Todo queda por resolver

Peñaloza trata de llevarse la pelota ante la presencia del visitante Aguirre | jorge meis

Tendrá que esperar una semana más el Racing para asegurar su presencia la próxima temporada en Primera RFEF. El empate (1-1) con el que saldó su encuentro ante el Numancia le hace seguir dependiendo de sí mismo para alcanzar el objetivo, pero no lo garantiza a falta de una jornada. El gol encajado por el equipo ferrolano en la primera parte impidió que el buen nivel que mostró en la segunda se tradujese en un triunfo que tenía premio extra.


Se notó desde el principio que el de ayer era un partido diferente a los que últimamente se habían disputado en el estadio deA Malata. Todo era distinto: intensidad, ritmo... hasta la presencia de público. 


Pero sobre todo lo que más cambió es que el cuadro verde no se hizo con el control como era habitual que lo hiciese en encuentros anteriores, lo que hizo que las llegadas a cualquiera de las dos porterías fuesen escasas, mientras que el primer acercamiento del Numancia a la portería local, una acción a balón parado, se saldó con una pelota suelta que David Castro mandó a la meta rival.


El gol espabiló algo al Racing que, a partir de entonces, empezó a jugar más cerca de la portería contraria. Eso sí, sin la claridad necesaria para convertir sus llegadas en ocasiones de gol. De hecho, el primer lanzamiento del Racing a la portería visitante llegó pasada la primera media hora de partido –un lanzamiento alto de Dani Nieto tras el rechace de una acción a pelota parada–. Pero, sobre todo, lo que avanzó el tramo final de la primera parte era que el partido podía “romperse” y el cuadro soriano podía aprovecharse de los espacios que dejaba el adversario, como estuvo a punto de hacer Menudo al filo del descanso con un disparo que se estrelló en el larguero.


Vuelco

Con la mínima renta visitante en el marcador, el decorado del partido cambió por completo en la segunda parte. Ya en el primer minuto Joselu estuvo a punto de restablecer un empate que el portero visitante evitó de una manera inverosímil tras el remata del ariete. A los pocos minutos, sin embargo, el meta numantino no pudo evitar el tanto del ariete del equipo ferrolano, marcado a través de un empalme en el segundo palo tras el centro de David Rodríguez. Era el tanto que devolvía las tablas al marcacor y que permitía al Racing volver a depender de sí mismo para alcanzar el objetivo.


El tanto fue el reflejo de la mejor disposición del Racing tras el descanso, que a partir de ese momento empezó a coleccionar oportunidades para anotar el tanto que le diese la victoria. La primera ocasión se coló en la portería visitante, aunque el remate de David Rodríguez se produjo en posición de fuera de juego, pero las siguientes encontraron su denominador común en el portero del Numancia, que rechazó o desvió los remates de Peñaloza, Nathan Palafoz o el propio Joselu para evitar que el marcador se moviese algo más.


A medida que se acercaba el final del partido, el conjunto soriano fue moviendo fichas en busca de tener más presencia cerca del área racinguista. Pero su única ocasión volvió a ser a balón parado, fórmula a través de la cual un toque de Yeferson Quintana hacia su propia puerta tocó en el larguero y se fue fuera. Pero no hubo tiempo para más, así que el empate que se registó deja todo aún por resolver.

Todo queda por resolver

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