Satisfacción en las cofradías por los resultados de la campaña de vieiras

La mayoría de las embarcaciones alcanzaron su límite diario de capturas durante toda la campaña | jorge meis
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El sector marisquero en Ferrol, otrora uno de los motores económicos de la comarca, fue uno de los más afectados por la pandemia de coronavirus. Tras años en crisis por el paulatino descenso en las capturas por la reducción progresiva de los bancos, los profesionales tuvieron que enfrentar una catástrofe sanitaria al mismo tiempo que el descubrimiento de un nuevo parásito, el Perkinsus, que se tradujo en una caída aún mayor en su actividad. Es por ello que la autorización el pasado mes de marzo de una nueva campaña de captura de vieira tras tres años de prohibición por los niveles de toxina detectados resultó una grata noticia, la primera en mucho tiempo para el colectivo.


Así, los patrones mayores de los pósitos de Ferrol, Barallobre y Mugardos celebraron ayer, al cierre de la campaña, los buenos resultados de la misma; augurando, además, que de no volver a detectarse toxicidad esta podría volver a repetirse en otoño, de cara a la temporada navideña.


“Después de los años que llevábamos parados, porque siempre nos daba unos niveles de toxina altos (...) se solicitó y tuvimos dos compradores, a los cuales estamos muy agradecidos”, apuntó el patrón mayor de la cofradía de Barallobre, Jorge López, que calificó la campaña de “excelente”. “Tenemos bastante calidad, tanto en tamaño como en cantidad”, celebra este profesional de la ría, añadiendo que “los compradores están muy contentos con ella” y que “el rendimiento fue también muy bueno”. La campaña, que comenzó el pasado día 23, permitía un volumen total de capturas de 42 toneladas, el cual no se alcanzó debido a que dos embarcaciones no pudieron salir a faenar una de las jornadas –según los datos provisionales de Pesca de Galicia se capturaron 38.344,75 kilogramos–.


“Lo que falta hasta los 42.000 fue porque el primer día faltó un barco que venía de O Grove pero que no dio llegado y otro que un día sufrió una avería”, detalla Isabel Maroño, patrona mayor del pósito de Ferrol, señalando que, aun con esto, “los que salieron a faenar llegaron al tope todos los días”. De hecho, apunta Maroño, lo único que lamentan las cofradías fue que se registrasen esas incidencias, dado que “llevaban tres años sin actividad” y, debido a la situación actual, cada captura cuenta. La patrona mayor también detalla la importancia de que, de realizarse, no se retrase la campaña de otoño –posiblemente en octubre o noviembre–, dado que en diciembre es cuando se instalan los aparejos.


Ayuda económica

A nivel comparativo, la campaña de 2021 estuvo muy por encima de la anterior, en 2018, donde tan solo se capturaron 8.004 kilogramos de esta especie, y tan solo un poco por debajo de la de 2015, donde se alcanzaron los 38.698,80. No obstante, entre ambas campañas se produjo un ligero incremento en el precio medio por kilo –en 2015 era de 3,48 euros, mientras que en el presente año se alcanzaron los 3,60–, lo que ha permitido una recaudación ligeramente superior –138.004 euros, frente a los 134.715,41 de 2015–.


“Es una ayuda económica muy fuerte después de tantos años sin poder extraerla –señala Jorge López con júbilo–. Es otro producto que se puede extraer y lo que hace es subir la economía tanto de los armadores y marineros como de las propias cofradías, restaurantes y otros que puedan poner este producto a la venta al público”. También celebra los buenos resultados de la campaña Jesús Pérez, patrón mayor de la cofradía de Mugardos –que contó con una menor presencia, con tan solo tres barcos–, apuntando que “es una campaña buena, por lo que es un alivio para la gente que va”. Pérez señala que, afortunadamente, la población de este molusco no ha disminuido, por lo que “todos los barcos cogen el tope y van al mar al menos sabiendo lo que van a hacer”.


Situación general

A pesar de los buenos resultados en esta campaña, que al final solo afectan a una parte del sector, la situación de las cofradías continúa siendo crítica. “En la ría de Ferrol continuamos como en los meses y años anteriores –se lamenta Jorge López–, cada vez tenemos menos producto y el problema es que no sabemos realmente qué es lo que está afectando a la ría para que la producción sea cada vez menor”. El patrón señala que continúan en conversaciones con la Xunta para que se realice un estudio integral de la ría “para determinar de una vez por todas cuál es el problema que tenemos, para poder identificarlo”. 


López apunta, además, que desde la cofradía de Barallobre se hizo una prueba en el banco de As Pías “ a ver si había mejorado algo, pero lo que llegamos a identificar es que (...) la media de almeja babosa fue de entre tres kilos y tres kilos y 200 gramos”.


Tampoco ha habido avances en lo referente a las ayudas europeas por el paro biológico o el cese de actividad –en el primero de los casos los pósitos podían acogerse, pero la normativa comunitaria excluía al 92% de los miembros–, lo que hace pensar a López que “se nos está dejando un poquito de lado”. 


“Entendemos que no se está haciendo todo lo necesario para que la ría de Ferrol vuelva a ser la que era. Se llevaron actuaciones al Parlamento que se aprobaron por unanimidad, pero ha quedado en un cajón guardado”, lamenta el patrón mayor.

Satisfacción en las cofradías por los resultados de la campaña de vieiras