Lux, el nuevo apóstol del buenrollismo blanquiazul

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GERMÁN Lux ya es un clásico del Deportivo. Lleva desde 2011 repartiendo su tiempo entre la portería, en la que ha llegado a lucir el brazalete de capitán, y la parrilla del churrasco –el asadito, diría él–. Como buen argentino, se maneja con soltura en la sala de prensa, donde acaba de advertir del peligro de que la lucha por la titularidad en la meta blanquiazul origine “malos rollos” entre los tres competidores, él mismo, Tyton y Rubén. Incluso, ha ido un poco más allá y se ha mostrado convencido de que no habrá ningún problema. Es bueno que sea optimista, pero el vaticinio parece un poco aventurado después de todo lo que ocurrió la temporada pasada.

Lux, el nuevo apóstol del buenrollismo blanquiazul