Esto apesta

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Un lector me afeaba e el título de “cheira que fede”, pues en su opinión la cosa no está tan mal y –añadió– hay que aguantar. Entre eso, y que llueve; malo no será, etc., nuestros dirigentes siguen en lo suyo y piensan que si alguien se queja… que acuda a la farmacia. Por cierto: uno del gremio aseguró que con eso del copago todos contentos, pues se vendía lo mismo… Eso: más de lo mismo, que chova. Y ahora nos llega otra “oleada” (permítanme el chiste fácil)… de oler, que quieren además que nos la traguemos. Ellos, que tienen unas tragaderas que van desde Fisterra hasta Valencia…
Resulta que cuando desde el centro izquierda ¿? y la “otra” izquierda (ya saben, los malos de la película) postulan un nuevo impuesto al capital para pagar las pensiones, la derecha que se queda sola, o sea, en un extremo –toda vez que se anunció la retirada de pequeños grupúsculos que prefieren mejor ir con la auténtica, dura y pura–, se opone, pues defiende que esto se arregla con más empleo. 
Y luego te enteras de que eso, lo de pagar parte de las pensiones con impuestos, lo propuso Rajoy en 2015. Y es que no se enteran, no les consta, no saben, no entienden y, sobre todo, mienten. No sé si eso es una indecencia, una desvergüenza o, solo, cara dura. 
Forges los retrata en uno de sus chistes: “toda la verdad atraviesa tres fases; primero es ridiculizada; segunda, recibe violenta oposición y, tercera, es aceptada como algo evidente”, apropiándose, añade un servidor, de ella con todo el morro del mundo. Pues bien, la derecha de siempre y la nueva nos muestran ya su cara más real: el déficit de la “caja” de la Seguridad Social, asaltada por este gobierno, los bajos salarios, la insoportable tasa del paro y la anunciada política de bonificación a la patronal por dar empleo llevarán a los jóvenes, una de las mayores víctimas de esta crisis, a un futuro sin esperanza.
Y así las cosas nos enteramos de que en los paraísos fiscales tienen allí filiales más de la mitad de las empresas del Ibex-35 y que de los ochenta mil billones de euros que andan “por ahí”, veinticinco duermen –se agochan– en esos paraísos. El círculo se cierra cuando te dicen que cuarenta mil millones de euros de los llamados “externos” han pagado, atendiendo la llamada de Montoro, el 3%... Insisto: esto apesta.

Esto apesta