Avispas, jabalíes y gaviotas

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Estamos asistiendo y sin hacer nada a una triple invasión de animalitos que amenazan nuestra tranquilidad. Las avispas asesinas ya están aquí. Hasta algún cadáver de ellas apareció en el casco urbano de Ferrol. No son dañinas –eso dicen– para los humanos, pero sí están destrozando la apicultura en las zonas donde se asientan. Peligro. Los jabalíes, solitarios o en manada, campan a sus anchas en cultivos, carreteras, etc., siendo un peligro latente para los apicultores y, como no, para la circulación donde pueden provocar –y provocan– accidentes con posibilidad de ser mortales y en los que, por esa absurda y desmesurada protección, los daños tienen que ser asumidos por los perjudicados. Y de las gaviotas sabemos bastante por aquí. Las consecuencias de su presencia son demasiado evidentes. Y aquí no se hace nada o muy poco por su erradicación. Invasiones que padecemos y que deben ser detenidas. Vale más la protección de una vida humana que cualquier otra cosa.

 

Avispas, jabalíes y gaviotas