FURTIVISMO

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El decomiso de más de cien kilogramos de percebes efectuado ayer pone de relieve que el furtivismo continúa su actividad en la comarca, con el consecuente riesgo para la salud de los consumidores. Cuestión siempre polémica, la actuación coincide además con las manifestaciones de la responsable del pósito de Barallobre en el sentido de que zonas como la de O Baño están siendo “esquilmadas” al constatarse un repunte de la actividad ilícita. El desempleo, pese a los datos optimistas de los últimos meses, se encuentra en buena parte en el origen de la actividad furtiva, último recurso para muchos de los que carecen de mínimos recursos.

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