Otro paso hacia la dictadura

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ADA Colau, el último capricho de la burguesía catalana, enseña cada día un poco más la patita por debajo de la puerta y lo que se ve da miedo. Como le ocurre a todo buen agitador social, su amor por las costumbres democráticas es escaso; ella misma se encarga de demostrarlo, pues en los últimos días ha enviado cartas a los barceloneses instándoles a denunciar a los propietarios de los pisos utilizados ilegalmente como alojamiento de turistas. La alcaldesa no tiene toda la culpa –¿o sí?– de ser una ignorante, pero la delación es el arma favorita de las dictaduras, fascistas y comunistas. Cualquier día viste a la Guardia Urbana con el uniforme de la Stasi.

Otro paso hacia la dictadura