POLÍTICOS Y JUSTICIA EN LAS INSTITUCIONES

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Ya quedó demostrado que el aparato judicial no es capaz de digerir el volumen de conflictos que en nuestra sociedad se dan, quedando mermados los derechos de los ciudadanos. Así quedan en mal lugar la democracia y el Estado de Derecho por no cumplir su deber, mientras que los ciudadanos tienen que soportar las consecuencias. Sin Justicia no hay democracia.

Propongo varias líneas de actuación para seguir el ritmo que la dinámica social demanda: 1.- Que se apliquen las tecnologías. 2.- Que los jueces y secretarios se desplacen y comprueben la veracidad de los hechos. 3.- Que todas las administraciones públicas cumplan con las normas administrativas. 4.- Que los gobiernos locales sean los primeros en evitar el desprecio que sienten por el ordenamiento legal causando gastos innecesarios a sus vecinos y atascando la administración de justicia. No se trata de errores, se trata de mala fe en algunos casos, al no cumplir con su deber.

He oído decir a responsables públicos que si no estaban conformes que fueran a los tribunales. Que cuando salga la sentencia ellos ya no estarían ahí. Los partidos en vez de exigir a sus militantes en los cargos públicos el cumplimiento del deber, se dedican a enredar desde arriba, dando mal ejemplo. El cumplimiento del deber y la ética profesional son las mejores armas para acabar con tanta marrullería. Los partidos en vez de hacer comisiones de garantías del militante para eliminar a los discrepante, debieran convertirlas en comisiones para eliminar los corruptos.

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