La inmensa felicidad de que los mareantes vivan tan cerca

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¡QUÉ envidia deben sentir los españoles que viven en un comunidad autónoma diferente a Galicia! Sus formas de divertirse son las mismas que las de un londinense, un neoyorquino o un moscovita, pero carecen de la más moderna de todas, En Marea, originariamente espacio multicultural hispano-galaico y ahora sabe Dios qué, monopolio de los gallegos. La capacidad de la xente do común para arrancar carcajadas un día sí y otro también es insuperable. Ayer, sin ir más lejos, protagonizaron un día antológico: Alexandra Fernández dio por hecho que volverán a quedarse sin grupo parlamentario; los miembros del Consejo Ciudadano de Podemos intentan obligar a Carmen Santos a incumplir su promesa de consultar a la bases sobre el candidato a la Xunta; el ya octogenario Beiras se deshace en elogios al trabajo de los alcaldes trivagos, pese a que estos lo vetaron como cabeza de cartel... ¿Es de risa o no vivir puerta con puerta con los mareantes? Pues el que quiera vivir una vida alegre y divertida que se mude a Galicia, que a lo mejor así hasta se resuelve el problema demográfico.

 

La inmensa felicidad de que los mareantes vivan tan cerca