La mejor inversión de la Fundación Ortega

|

Por mucho que haya a quien le moleste, Amancio Ortega se ha empeñado en cubrir determinadas carencias que no pueden ser atendidas por un Estado que todavía está saliendo de la crisis. Así, sus donaciones han servido para que las comunidades españolas hayan podido modernizar su aparataje oncológico, algo que, sin lugar a dudas, ayudará a salvar vidas. Pero su altruismo no se limita a esta actuación. Desde hace años, a través de la fundación que lleva su nombre invierte en lo que mayor beneficio puede reportar al Estado: la formación. Otros 500 jóvenes podrán pasar un año estudiando en Estados Unidos y Canada gracias a este ente. Seguro que alguno de los elegidos termina devolviendo, gracias a los conocimientos adquiridos, lo que ahora va a recibir.

La mejor inversión de la Fundación Ortega