Una vez más, olvidados

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ya casi no nos pilla de sorpresa que los presupuestos generales olvide esta Comarca. Una vez más pasan de largo y con ello otro golpe de tuerca que nos sume en el mismo agujero  en  el que llevamos años en caída libre y sin que nadie mueva un dedo para impedirlo, sinceramente creo que ya no interesa, o mismamente nadie mueve un dedo ya por nadie, sin que saque beneficio.
Protestemos y lloremos que se nos da bien, al igual que compadecernos,  somos de un generoso para el mundo que me quedo atónita muchas veces leyendo algunos post en redes, cuando se compadecen y cuando en esta misma ciudad, está pasando. 
A qué esperamos. El miedo  está ganando la partida. Cada segundo que dejamos pasar sin hacerle frente, es un mini punto que sube a su marcador. Y la remontada se hace cada vez más difícil. Y aquí no hay prórrogas, ni tanda de penaltis, ni ná de ná. 
Recién acaba de empezar el partido y  ya estamos  metiendo goles en propia puerta. 
 Nadie va a venir a buscarnos, Nadie vendrá a sacarnos  de este letargo existencial al que llamamos espera. Esperar para qué. Esperar hasta cuándo. O hasta quién. 
Nadie está pendiente de quien no tiene nada que hacer ni mucho menos de quien no demuestra que quiere hacerlo. La espera sólo va a hacerte más viejo, más agotado, menos ágil y más lejos de lo que realmente quieres, que te recuerdo que se mueve, que avanza, se va. Esos que criticáis la Semana Santa, yo la bendigo, diez días que no hay sitio en donde aparcar, que los hoteles cuelgan el billete de “todo reservado”, que las terrazas están repletas de gente, restaurantes  y demás,  que hacen de estos diez días su particular agosto, y me alegro que esta ciudad se llene de ruido y bullicio aunque sólo sea de tambores y trompetas que anuncian el paso de un trono. Podemos ser más o menos religiosos, pero nadie nos va a negar que nuestro sentimiento ferrolano sea el de esta ciudad por estas fechas llenas de gente, como antaño, y si esta “pasión”, les ayuda a evitar colgar el letrero de “se traspasa”, habría que empezar a diversificar y valorar más los potenciales de esta hermosa ciudad y comarca. 
Mucho pensador por metro cuadrado creo yo, mucho cinismo de intentar ser quien no sé es. “Las cosas no valen por el tiempo que duran, sino por las huellas que dejan”
 

Una vez más, olvidados