A MAGDALENA, VIVIR O MORIR

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Cada día cierra un nuevo negocio en el centro histórico de Ferrol, y la suma de firmas desaparecidas es ya dolorosamente amplia. El abandono de los ciudadanos de esta zona como lugar de compras y paseo es ya un hecho consolidado. El difícil acceso y las dificultades de aparcamiento son parte del problema. La otra parte es la nula planificación económica de la ciudad. Las autoridades locales actúan de forma contraproducente y la más grave expresión se muestra en su apoyo a la apertura de nuevos macro centros comerciales en la periferia que suponen la muerte irreversible de los pequeños comercios tradicionales del centro. La incompatibilidad de ambas fórmulas comerciales está absolutamente analizada en muchas otras ciudades de España y del mundo. Pretender que ambas convivan supone agravar el problema, abandonar su solución y condenar al barrio de A Magdalena a su muerte definitiva. Resuélvanlo quienes pueden, porque el corazón de la ciudad debe vivir.  

 

A MAGDALENA, VIVIR O MORIR