La liberada Cameán: un día de trabajo de cada tres

|

LA pseudopeletera Silvia Cameán, musa del sector pijo de la Marea, nasía pa’ganá, jamás será candidata al premio nacional al Trabajo, al menos por su labor en el Ayuntamiento. Quizá sea muy hacendosa en casa, o lo fuese en el despacho de abogados donde se ganaba la vida antes de llegar a María Pita, pero por lo que hace como concejala, desde luego, no. Es más, cada día está mejor asentada en el pelotón de los torpes del Gobierno local, del que solo se escapa un edil. Su rechazo al trabajo queda bien claro atendiendo a los datos de la renta social, que ella misma –o tal vez no fue ella, sino que fue su muso, que lo tendrá, se supone– subtituló “Unha ferramenta para medrar. Transcurrido un año desde su entrada en vigor, ha concedido 148, es decir, más o menos una cada tres días. Si Messi marcase un gol cada tres partidos, Gasol anotase una canasta también cada tres partidos o Nadal ganase un encuentro cada tres torneos, no serían figuras, sino unos auténticos matados. Si se aplica el cuento a la concejala de Justicia Social, se llega a la misma conclusión; quizá por eso tenga tanto predicamento entre la xente do común.

La liberada Cameán: un día de trabajo de cada tres