Un año silente pero no tranquilo

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Se termina el año 2020 silencioso por inerte, pero no tranquilo, ni sosegado. Tuvimos y tenemos que hacer, y “no hacer”, lo que nos mandan desde marzo hasta hoy. Se nota el cansancio de las personas, la tensión crece. Desconocer el final del confinamiento (general, perimetral o local) potencia la irritabilidad de las personas que terminan explotando, con menor o mayor razón.

Estábamos en la cola de Correos. Llegó una señora que conocía a la que me seguía, le saludó y le deseó Felices Fiestas. Con una voz fuerte, firme y rompedora le respondió la amiga. ¡Qué fiestas de qué!, no podemos cantar, ni abrazarnos, ni salir de Ferrol, ni ..., una mierda. La que conversa le pregunta sorprendida. ¿Has tenido el virus?. No; ¿lo han tenido tus familiares?. No; Acaso tu marido es de los que “dejaron tirados”. Mujer, qué cosas se te ocurren. Entonces, qué es lo que te engresca para verlo todo negro. “No saber cuándo podré ver a mis nietos”. Bueno amiga, te dejo. ¡Ah!, espera, ¿cómo estás tú?. Ahora feliz de haber derrotado al virus, estuve seis días en el hospital, los tres primeros compartiendo la habitación con una enferma que se murió al tercer día, la experiencia fue dura, ya no sé lo que quiero, ni lo que me importa, ni lo que tiene valor, ni lo que me hace feliz, pero agradezco el poder respirar, para seguir buscando remedio a los problemas.     

Mientras escuchaba lo anterior, recibí un guasap en el que me decían que una buena amiga había sido contagiada del covi19 y después de 17 días se encontraba casi bien, lo primero que le dijo la doctora cuando la vio fue: “Nada de nada de azúcar, leche o harina, eso es un manjar para el virus”. Esos tres alimentos me hicieron pensar, ¿qué es lo que comen, mayormente, en muchas residencias?. Mi amiga estaba y está a 7.000 Km. por el oeste de España.

Salí de Correos y abrí la carta que venía de una capital situada a casi 12.000 km. por el sureste, decía así: “El año 2020 comenzó aquí con la erupción del volcán Taal. Está bastante lejos de aquí, pero las cenizas nos llegaron. Menos mal que siempre tapo mi coche con el cubre coche. El volcán eruptó por la noche y cuando me desperté al día siguiente, mi cubre coche estaba lleno de cenizas. A mediados de febrero comenzó la pandemia del virus corona. Muchas actividades fueron canceladas, sobre todo las clases en todos los niveles. Estábamos todos encerrados en casa, los jóvenes de 18 años para abajo y los de la tercera edad como nosotros, estamos todos prohibidos a salir de la casa, pues hasta ahora. Oímos misa en facebook o en la televisión. Hay la mar de problemas, sobre todo problema económico. Y si fuera poco, desde octubre hasta la semana pasada, nos visitaron 5 tifones muy fuertes que causaron muchas destrucciones, calamidad e inundación. Por eso hay alguna gente aquí que empezaron a contar los días que faltan para acabar este año para poner un fin dicen, en nuestros sacrificios. Para los astrólogos, este año es malo porque es un número gemelo- 2020. Espero que nos mejoremos todos en 2021”. Sin duda la pandemia arrecia.

La carta me hizo pensar, primero, por corroborar que el covid-19 está martirizando a todo el planeta; segundo, por sospechar que la mayoría de los jóvenes de hoy no saben que las islas Filipinas pertenecieron a España durante 300 años. Que la economía de España dependía de lo que se recibía, proveniente de las colonias. El Imperio español va a desaparecer poco a poco en el siglo XIX, a la vez que va creciendo el Imperio de los EEUU por los mares. Las primeras colonias que se independizaron fueron las que se proclamaron libres a partir de 1808, aprovechando la invasión napoleónica en Europa. Entonces los EEUU impulsaron su independencia, con el objetivo de poder negociar con ellas, (una vez libres), la compra de los terrenos más próximos para ampliar sus posesiones. Así ocurrió, con el exigente dilema de que o vendían o iban a la guerra (el caso de México). 

A finales del siglo, el año 1898, los EEUU volvieron a repetir el método anterior. España, o vendía Cuba (que no la vendió), o soporta una guerra. La guerra estalló apoyándose en las mentiras de los periódicos del sensacionalista Hearst, en connivencia con grupos del poder. El Gobierno de España fue advertido por Canalejas, (que dedicó unos meses, después de la muerte de su primera esposa, a viajar por Norteamérica) que los EEUU eran muy poderosos. El enfrentamiento fue un desastre tremendo de vidas, barcos y dinero, España reconoció que había perdido, y en el Tratado de París, de diciembre del mismo año, intentó que se le aceptaran algunas enmiendas pero los EEUU no aceptaron cambio alguno. España perdió Cuba y otras islas. Filipinas temiendo ser ocupada por los yanquis, se proclamó independiente. La Reina Regente, temerosa de que los americanos intentasen quedarse también con las islas Canarias, cedió y entregó Filipinas, Guam y Puerto Rico, a cambio de veinte millones de dólares, el presidente plenipotenciario que representaba a España, Eugenio Montero Ríos, sintió que se habían reído de España, pisoteando su dignidad. Filipinas no aceptó los hechos y comenzó la rebelión de grupos nacionales independentistas, actuando como guerra de guerrillas. El año 1946, definitivamente, los yanquis abandonaron el archipiélago.

Ferrol, por ser departamento marítimo, tuvo mayor relación con Filipinas que otras ciudades gallegas. El buque-escuela Juan Sebastián Elcano, en su recorrido anual, pudo arribar al puerto de Manila, después del acuerdo de 1935 con el gobierno republicano. Los marinos traían regalos para toda la familia, para las madres era muy corriente el mantón o la pequeña mantilla. Feliz Año y que les acompañe la salud los doce meses. 

Un año silente pero no tranquilo