ASTANO, SIN LIMITACIONES

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La comunicación efectuada por el comisario europeo Joaquín Almunia en el sentido de que el 31 de diciembre próximo finalizará el veto a la construcción civil impuesto a Navantia y que desde hace más de dos décadas limita el acceso de la antigua Astano a dicha área de negocio contribuye a despejar numerosas dudas, pero no todas. En el primer caso, la de ver definitivamente superadas las restricciones que, a lo largo de este tiempo, han descapitalizado humanamente el astillero de Perlío. En el segundo sigue pesando el hecho de que esta última realidad no conlleve un grave trauma que limite precisamente su retorno a un mercado dominado por la tan competitiva oferta de los astilleros asiáticos. En el cajón se guardan todavía las perspectivas sobre su posible entrada en otros segmentos de actividad, como el eólico marino. Madrid debe despejar esta incógnita.

ASTANO, SIN LIMITACIONES