Becarios

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Resulta que en España trabajar en prácticas en empresas supuestamente prestigiosas es un privilegio, hasta el punto que debe asumirse que ese trabajo ha de ser gratis, aunque la labor sea equiparable a la de cualquier otro trabajador de la empresa. La formación del becario, su esfuerzo, se valoran en nada, e incluso el jefe de la patronal o algún cocinero elevado en su soberbia infinita tratan de justificarlo por el plus que dará a los currículos de los becarios. El cinismo elevado a su máximo exponente. La explotación más miserable de la mano de obra que uno pueda imaginar. En Estados Unidos, por ejemplo, un becario de JP Morgan puede ganar unos 5.000 dólares mensuales y uno de Microsoft hasta 7.000 dólares al mes. ¿No son esas empresas prestigiosas? Pues sí y sin comparación posible con las españolas. La diferencia es el valor del trabajo que en otros sitios es un principio indiscutible y la inmensa precariedad laboral española que favorece abusos tan abominables a manos de desalmados que cobran a precio de oro sus productos o sus servicios.

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