Un misterio que solo puede resolver la ciencia

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LOS investigadores de la Universidad de Santiago tienen ante sí la posibilidad de realizar un estudio cuyas conclusiones hasta podría catapultarlos al Nobel de Física, porque o Martiño “2.0” Noriega y sus cuates, es decir, la Marea del Sar, levitan para trasladarse de un lugar a otro o su dominio de la ciberrealidad es tan grande que ya se teletransportan. Porque no es lógico que ducias e ducias de santiagueses hayan sido víctimas de las fochancas –los juzgados están al borde del colapso por las reclamaciones, pues al juzgado han tenido que recurrir al no hacerles ni caso el Concello– y no hay un solo mareante compostelano que haya metido la pata –ahí, eh, que en lo que es gobernar ocurre al revés, no hay uno solo que no la haya metido–. El día que tropiece uno, seguro que reparan el pavimento; eso sí después de denunciar el escrache de las losas fascistas.

 

Un misterio que solo puede resolver la ciencia