“O PENTA”

|

El 21 de octubre los gallegos seremos llamados a las urnas. Es tiempo de contar los votos y no las pancartas. No hay mejor plebiscito que el voto directo en un proceso electoral plural. De Feijóo podemos valorar su experiencia de gobierno y el hecho de que le apoya sin fisuras su propio partido, que no es una cuestión menor. Las medidas adoptadas por él, durante estos últimos cuatro años, han permitido que a día de hoy las cuentas públicas de nuestra Comunidad sean las más saneadas de España.

Pero Feijóo, dando muestras de transparencia, debe explicar cuáles serán las nuevas propuestas que su próximo gobierno adoptará para ayudarnos a salir de la crisis, dejando en evidencia los “non aos recortes” y el “o diñeiro caerá do ceo” que plantea la izquierda. Se trata de un candidato y de un partido con vocación de gobierno. Frente a esta opción, la alternativa no existe. Un candidato socialista que no tiene el apoyo de su partido y al que ya se le están posicionando otros compañeros para el día después.

No se puede interpretar de otra forma que exministros de ZP como Caamaño, Blanco o Espinosa pretendan dejar su escaño en Madrid para ocupar plaza en Santiago. Junto a un PSOE debilitado y sin primarias, nos encontramos un BNG que cada día es menos casa común del nacionalismo y más UPG; una EU que deriva hacia lo que es, el Partido Comunista de Gordillo; otras dos formaciones nacionalistas, Anova y Compromiso que ni siquiera son capaces de formar una coalición preelectoral entre sí. Mientras Feijóo pretende formar un gobierno, estas cinco formaciones únicamente pretenden un “reparto de gobierno”, que no es lo mismo.

No tienen un programa común, pues lo único que les une es el “non ao PP”. No sabemos, ni sabremos cuáles son sus recetas para disminuir el déficit presupuestario, el mantenimiento de la sanidad pública sostenible, la reducción de los cargos políticos o la política educativa o cultural. Si Cataluña, más de un año después, no es capaz de levantar cabeza tras su experiencia tripartita ¿Qué le puede esperar a Galicia con un “pentagobierno”? Es para echarse a temblar.

“O PENTA”