POLÍTICOS Y SOCIEDAD

|

Cada vez somos más los ciudadanos que no comprendemos como la mayoría de los políticos profesionales pueden vivir y gobernar ajenos a la mayoría de la sociedad. Algunos no piensan más que en su bienestar y el de sus familiares y amigos, a pesar de haber sido elegidos para trabajar por el bien común y mirar más allá de su propio ombligo.

Durante las campañas electorales prometen el oro y el moro, sin ningún tipo de vergüenza, luego pasan a instalarse en la soledad del poder y se crean un mundo particular, casi siempre alejado de la realidad social.

No es extraño que, actualmente, sea el colectivo peor considerado y que despierta escaso afecto y credibilidad por parte de la ciudadanía.

A pesar de todo hay políticos que saben y quieren estar cerca de sus paisanos. Sufren, en primera persona, por las carencias básicas, por los centenares de desahucios que hay cada año, dejando en la calle a familias humildes, cuando conocen las macabras cifras del desempleo, por el incremento de los índices de suicidios y en general cuando adquieren conciencia de que los pobres son cada vez más pobres y los ricos se enriquecen mucho más gracias a la especulación, los paraísos fiscales… y siempre bajo el amparo de argucias legales que desplazan a un segundo plano la necesaria justicia social.

POLÍTICOS Y SOCIEDAD