¿CAERÁ EL SISTEMA?

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La irrupción de grupos antisistema descontrolados y violentos en las calles tanto de Barcelona como de Valencia me trajo al la memoria una viñeta del humorista satírico El Roto en la que un muchacho embozado, después de la refriega callejera reflexiona: “¡Tanto luchar para derribar el sistema y, al final, se cae solo!”.

¿Caerá el sistema? Seguramente no, pero sí que amenaza ruina. El cuadro macroeconómico que presentó el Gobierno el viernes pasado es aterrador, sobre todo en dos magnitudes, déficit aparte: la caída de la economía en un 1,7 por ciento y la pérdida asociada de 630.000 empleos.

Por si esto no fuera suficiente, De Guindos anunció el lunes que el ajuste para alcanzar el objetivo del déficit este año rondará los 38.000 millones se euros, una cifra que asusta por su magnitud.

Los desequilibrios en las variables macroeconómicas se traducen en que siguen cerrando empresas, los salarios se desploman, el paro prosigue con su escalada, el consumo está en caída libre, los bancos no prestan ni con la inyección de dinero del Banco Central Europeo y la clase media, que sustentó al propio sistema capitalista clásico, se desploma y la calle parece una olla a presión.

Superar esta situación de  emergencia trasciende a un solo partido y requiere el acuerdo y la unión de todas las fuerzas políticas, económicas y sociales

 

Si a este panorama económico y social sumamos los datos de fraude fiscal y la corrupción o el despilfarro de las administraciones hipertrofiadas –la vicepresidenta cuantificó la deuda de los miles de empresas públicas, fundaciones y consorcios en 60.000 millones de euros–, tenemos un diagnóstico del país que, según el presidente de la patronal, “es un enfermo muy grave que tiene que pasar dos o tres operaciones a corazón abierto y, o le damos la medicación oportuna, o dejamos que se muera”.

¿Hay lugar para la esperanza? El humorista citado publicó otra viñeta en la que un hombre mira al horizonte al anochecer y dice “Oscurece, por lo tanto amanecerá”. Seguro que amanecerá y saldremos de esta.

Pero superar esta situación de emergencia económica y social e institucional probablemente trasciende a un solo partido aunque cuente con una mayoría holgada en las Cámaras, y requiere el acuerdo y la unión de todas las fuerzas políticas, económicas y sociales, con sus ideas y sus propuestas.

Solventar las dificultades extremas por las que ahora atraviesa el país para salir con pocas heridas y secuelas de esta crisis tan espantosa y, de paso, salvar algo del declinante sistema es una tarea gigantesca que necesita de la colaboración de todos.

¿CAERÁ EL SISTEMA?