ES LO QUE HAY: RECORTES, AJUSTES, DESAJUSTES Y DESbARAJUSTES

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Compañeros: hace ciento once días
que las urnas dieron “barra libre”
a don Mariano y Cia. ¿Tenemos lo que
nos merecemos o esto es un desbarajuste?

Desde el 20-N ya pasaron ciento once días y si según la tradición, el 666 es el número de la bestia, el 111 algo tendrá que ver con las “animaladas” que se amontonan entre los recortes, ajustes y desbarajustes.

Desordena para que nada quede > Las huestes del señor Rajoy han suprimido la Oficina de Víctimas de la Guerra y la Dictadura creada en 2008; desmantelan la oficina que destapó los casos Gurtel y Urdangarin; elevan a la jefatura de Antifraude a Pilar Valiente, dimitida por el caso Gescartera; colocan en la Fiscalía General del Estado a un experto en cine para rebuscar entre los trenes del 11-M y han puesto, dirigiendo la policía de Valencia, a quien tiene por enemigo a los rapaces de enseñanza media. Van recuperando los medios (EFE, las teles) y colocando a sus fieles más reconocibles por su fidelidad al grito de: ¡por la derecha… arrrr!
Van a cambiar el acceso al Consejo del Poder Judicial y, por tanto, a los mas altos tribunales (¿con amigos del alma?) y –en un país donde cada día mil mujeres pierden el empleo y a las que se les va a rebajar el derecho al período de lactancia– un ministro dice que hay violencia estructural contra la mujer para justificar un paso atrás en la Ley de Interrupción del Embarazo.
¡Vuelve Inocencio III, el Papa que amenazó con el fin del mundo en 1284!

Y ¿qué dice el imperio? > Preguntado el personal, un 51% desaprueba la política “mariana”; a un 96% la situación económica española le parece mala o muy mala y el 68% de los españolitos tiene muy poca o ninguna confianza en Rajoy y su equipo al que un 56% le parece que lo hace peor que regular.
Y aquí, en las Galias, el PP impone sus recortes por la vía de urgencia y nos entra en vena a través del Sergas…

No se cortan con los ajustes > Aunque una imagen vale más que mil palabras y, como las miles de palabras y promesas del señor Feijóo no tienen buena imagen, aquí van unas “ducias” de ejemplos de tijeretazo: recortes a los funcionarios y, de forma sangrante (no es chiste) al personal sanitario. Sumen los que padecen en la educación (desde guarderías hasta la universidad)… suspensión del plan de mejora de atención primaria y recortes en otros servicios sociales como la atención a enfermos del sida, lucha contra la droga y ayuda a domicilio. Además se reducen las obras y el fomento del empleo… En resumen: aquí, como en todo el imperio de la gaviota, si el PP no puede devaluar la moneda, nos devalúa a los ciudadanos.

Vale, campeón > Vale, muy bien, campeón… Así acaba una conversación telefónica interceptada por la policía durante la investigación del caso Campeón, que reproduce “El País”, y que informa que “la red de Dorribo obtuvo contratos y ayudas de tres consejerías de la Xunta. Siete cargos del gobierno de Feijóo están imputados por la juez. Feijóo recibió el 14-10-10, en San Caetano a Dorribo y meses después le fueron concedidas ayudas del Igape por casi cuatro millones de euros. Y según la grabación de una escucha policial el exdiputado del PP, Cobián, comentó: “Feijóo me dijo que va a mover la ayuda del Igape…”
Y aquí, nuestro periódico, contó que “el sumario desvela el gusto de Dorribo por los ferraris y los colmillos de elefante… La Agencia Tributaria cuenta hasta 200 vehículos comprados en los últimos años por el emprendedor empresario señor Dorribo.
¿Vale, campeones…?

El trabajo ya no es virtud > Ya conocen los “dichos” al respecto: si el trabajo fuera bueno lo tendrían los ricos; si fuera sano lo recetarían en las farmacias y si con él, te garantizaran el cielo, nuestro paisano Rouco no se enfadaría con los obreros católicos que se consideran parte de la iglesia en el mundo del trabajo.
Y es que, no se lo van a creer, el cardenal se enfadó con los obreros de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) y la JOV (Juventud Obrera de Acción Católica) que criticaron en un manifiesto, la reforma laboral del partido que nos gobierna y que, a menudo, sale a la calle del brazo de la Conferencia Episcopal donde manda monseñor al que no le gusta que esos colectivos se presenten como una parte de la iglesia que suda y trabaja.
Y los jóvenes de los sesenta, pobres, creyendo lo contrario.

ES LO QUE HAY: RECORTES, AJUSTES, DESAJUSTES Y DESbARAJUSTES