POPULISMO

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Leemos en la portada del ABC: “El populismo se apropia de Grecia”, una palabra que tiene una connotación peyorativa y así algo queda. El populismo se asemeja a demagogia: diré lo que tú quieres oír hasta que llegue al poder y después haré lo que me da la gana. Lo extraño es que ese “populismo” griego todavía no ha llegado al poder, es decir, no sabemos si es populista o no. El populismo en su acepción no peyorativa es lo relativo al pueblo, lo que beneficia al pueblo frente a las élites. Pero resulta todavía más extraño que en un país donde los programas electorales no se cumplen por sistema, se le llame a alguien que todavía no ha llegado al poder, populista; es decir, antes de colocarse en la meta para salir. Hay dos palabras en el titular colocadas con mucha suspicacia: Populismo y apropiar. Esta simplificación pone a todos los que están fuera de este populismo como gente pura, honesta, que cumple lo que promete. ¿No es “populista” que ahora el PP quiera hacer política en los barrios, es decir, quiera volverse asambleario?

 

POPULISMO