VIEJOS DE CARAJO

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Aunque no quedé nada contento, no despreciaré el trabajo que hizo la izquierda en la transición. Eso no quiere decir que tengamos la obligación  de quedarnos mirándonos el ombligo. Todos amigos, pero la gallina en siete reales. Tenemos el deber de hacer cosas mejores en este presente, para un futuro mejor, pues quien no progresa se queda atrás. A estas alturas Uds, se preguntarán ¿de qué va el rollo? es fácil adivinarlo. Nachos como Guerra, que firmaron estar de acuerdo con aquella transición, lo que deben hacer es alentar a que políticos jóvenes mejoren lo que ellos hicieron, o cerrar el pico. Cuando voy para viejo, estoy hasta los huevos de que esos castrones  nos quieran hacer vivir en una senectocracia. Son unas momias que dan consejos restrictivos, de viejo. El deber de los viejos es tener un espíritu joven, o callarse y cascar lo antes posible. Si pierdes la rebeldía de la juventud, ya estás muerto.

VIEJOS DE CARAJO