O Ferrol é moito

|

Se va a celebrar mañana en el Jofre próximamente un homenaje a Antón Varela “Tonecho” un artesano y magnifico gaitero que fue componente de varios grupos y llevó el nombre de Ferrol por el mundo adelante.  
Las entradas para asistir el evento “volaron” en un par de días,  tal es la impronta que Tonecho dejó entre los ferrolanos, pero lo más curioso del caso es que en la taquilla del teatro, el viernes pasado no tenían entradas, el Sábado tampoco, y el lunes se habían acabado, es decir no vendieron ni una, bueno, a lo mejor dos o tres, no más, el resto hubieron de ser adquiridas por Internet con el consiguiente sobre coste, y siendo esto un abuso, no es el único problema, ya que  quien no utilice o no tenga Internet, o no quiera o no pueda hacer uso del mismo se tiene que quedar con las ganas de asistir al evento por obra y gracia de quien tiene en su mano la decisión de no vender entradas en la taquilla del teatro.
Además de sufrir esta situación, quienes adquieren la entrada por Internet se ven obligados al pago de un sobre coste de 80 cts. por entrada, ya que teniendo esta un precio  en taquilla de 5 euros,  adquiriéndola de este modo el importe final de la misma asciende a 5,80 euros. La obligación y necesidad de pagar este incremento abusivo por un trámite que debería ser gratuito, se me antoja un robo manifiesto, y lo que es peor que te obliguen a ello negándote la adquisición de las entradas en taquilla me parece de todo punto inadmisible.  
Pero hay más, de ahí mi titular de que “O de Ferrol e moito”.
Dicen que Ferrol se vacía, pero eso no es de todo cierto, quienes viven en la Magdalena se creen que la ciudad sigue siendo eso, un núcleo urbano que se apiña alrededor del barrio de la Magdalena y poco más,  no se dan cuenta de que Ferrol creció, mientras lo hizo, sin percatarse de que los barrios que la integran ahora tienen vida propia, evitando así la necesidad que pudieran tener sus inquilinos de desplazarse al centro, ya que donde viven tienen comercio, eventos, ambiente, vida en definitiva, lo que hace innecesario su desplazamiento a lo que fue centro de la ciudad.
Rehabilitación de viviendas para adaptarlas a las comodidades de una vivienda moderna, transporte público suficiente y efectivo, aparcamientos adecuados en lugares accesibles, ofertas de ocio suficiente y atractivo, comercio, trabajo, son algunos de los revulsivos que “La Magdalena” como barrio debería empezar a plantearse llevar a cabo, para de esta manera evitar el éxodo masivo de Ferrolanos y por ende el envejecimiento poblacional y urbano que la Magdalena sufre.
Pronto, enseguida estará ahí la Semana Santa, Ferrol va en esas fechas a andar justo de plazas hoteleras, y digo yo, por que el Concello no comprará el “Chilrreu”, un buque precioso que está a la venta en pública subasta por 80.000 euros, y lo convierte en un establecimiento hotelero a flote, en peores cosas se malgastan nuestros gobernantes el dinero público, y así para la próxima temporada ya no habría problemas de hospedaje en la ciudad. Os lo imagináis, el Chilrreu fondeado en el medio de la ría como un atractivo más  y lleno de turistas. De paso  Ferrol en <primicia mundial> contaría con un flotel en su red de hostelería, negocio asegurado, y se matarían dos pájaros de un tiro, ya que por un lado se podrían albergar  algunos visitantes durante su estancia en la ciudad y por otro sería una fuente de ingresos para el erario público local.  
Y para cuando el  museo que decían, solo decían,  los gobernantes que habían de instalar en los bajos de los Jardines de San Francisco,  ahí siguen, muertos de risa, sufriendo los vandálicos ataques de algunos descerebrados, y se justifican diciendo que hay humedad, que no disponen de elementos susceptibles de ser expuestos en un museo, que no hay fondos, y no sé cuantas cosas más que argumentan para justificarse. Un Museo del tren, un museo de los Juegos de Calle y algunos otros de menor entidad  siguen esperando a que el Concello les ceda un local para instalarse, incluso los poseedores de estos fondos museísticos les tienen ofrecida su cesión al Concello para que haga uso de ellos sin pedirle nada a cambio, solo su conservación y por si no lo saben señores gobernantes locales les participo, que cualquiera de ellos seria por si solo suficiente para llenar los bajos en cuestión ofreciendo además a los visitantes la posibilidad de disfrutar de dichos elementos susceptibles de ser admirados por los ferrolanos y visitantes interesados en hacerlo.
Nada, ni museo, ni hotel, ni nada de nada, bueno sí parece ser que en breve van a restaurar el muro del dique de mareas de La Cabana, una reliquia, que se cae a pedazos ante la desidia de quienes tienen su titularidad y la obligación de mantenerlo, pero parece que ahora, hora va siendo, si van a llevar a cabo su reparación gracias a una subvención de la Xunta. A ver si es cierto. Después, a lo mejor se animan solicitan otra subvención crean un “obradoiro de empleo”, construyen un buque de madera como los que antaño se construyeron ahí mismo, y de paso recuperan, si recuperan porque ya no deben quedar muchos, los oficios de carpinteros de ribera, calafates y algunos otros que antaño ocuparon a muchos ferrolanos y que como muchos otros  están condenados a desaparecer si alguien no se preocupa por mantener ese legado.
 

O Ferrol é moito