Fin de vacaciones

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Termina agosto, el aquí todavía mes vacacional por excelencia, y va concluyendo el tiempo de descanso y desconexión laboral para cuantos lo han podido llevar a cabo. Otros habrán vuelto ya al trabajo habiendo dejado pendientes para más adelante algunos días bien por razones de conciliación de la vida laboral y familiar, con el comienzo del curso escolar encima, bien porque se reservan algunas fechas para Navidades, bien porque se va consolidando la tendencia de fraccionar y no agotar de una sola vez todas las vacaciones.
Es de suponer, por tanto, que no pocos estarán repasando estos días si realmente han logrado desconectar como pretendían. Porque cierto es que aunque muchos dedican semanas e incluso meses a planificar este paréntesis en su vida laboral, luego no todos habrán sido capaces de dejar trabajo y preocupaciones a un lado para disfrutar y aprovechar los días de descanso. Sobre todo, si la empresa de turno no fue capaz de anticiparse a las necesidades del negocio, consciente de que en vacaciones el equipo está bajo mínimos.
En este sentido es de señalar que según un estudio de Adecco, empresa especializada en gestión de recursos humanos, para desconectar realmente del trabajo es recomendable tener dos semanas seguidas de descanso, pues en este periodo da tiempo a relejarse, divertirse y enlazar más y mejor con la familia quien así lo precise.
Quince días dan pie incluso a volver con ganas al rencuentro del trabajo y de los compañeros. Dicho lo cual, lo ideal serían las tres semanas continuadas de vacaciones, aunque no siempre, por supuesto, sea posible. Eso sí: con la advertencia de que el correo electrónico y el móvil están llamados a ser para muchos los principales enemigos de la desconexión total.
En todo caso, estar más relejado ayudará en la vuelta a trabajar de manera más eficiente y productiva. Y haberse alejado de los problemas permitirá volver a pensar en ellos de forma diferente, a relativizarlos e incluso a encontrar nuevas soluciones. Desconectar, pues, siempre vendrá a ser beneficioso. Pero dependiendo de las responsabilidades de cada uno, en este fin de vacaciones parece oportuno irse preparando para la vuelta. Y en tal sentido, los expertos aconsejan:

** Tratar de ir readaptando los horarios nuevamente y, de forma especial, si han sido muchos los días en que se ha estado fuera del trabajo.

** Pensar cómo darle continuidad a las cosas de las que se ha disfrutado durante las vacaciones: tiempo para el deporte, la lectura o para cualquier otro hobbie que ayude a continuar desconectando tras la incorporación al puesto de trabajo.

** Seguir disfrutando de lo que pueda quedar. No pensar en lo que espera cuando se llegue de nuevo al trabajo. Simplemente, llegará. Haberse alejado de los problemas permitirá volver a verse con ellos de forma diferente, a relativizarlos y a encontrar nuevas soluciones

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