GASOL

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La exposición de fotografías sobre la emigración, en la Fundación Abanca es sorprendente sobre todo por su final.  Llama la atención, aparte de la emoción de algunos rostros, entre ellos los retratados por Manuel Ferrol (1923-20003), padre e hijo incluidos en el puerto de A Coruña 1957, el que se incluya a Gasol. No es que choque el hecho de que haya “emigrado”, o fichado o lo que sea, es que no alcanzo a verlo como emigrante. Resulta chocante que entre tanta despedida, tanto rostro que no quiere irse, se encuentre un hombre que cuando menos pertenece a una elite. Gasol no es el emigrante que va en busca de trabajo, de porvenir, en todo caso un porvenir que no recoge el fracaso como algo que te pueda marcar. Una emigración que no separa familias. La emigración de los Gasol de ninguna manera es comparable. Gasol no mira preguntando por qué a mí, solo encesta y sabe que puede volver sin que le importe el precio del billete. La exposición, un brillante principio, un mal final.

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