Bescansa da en el blanco

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carolina Bescansa, la burguesa compostelana a la que le dio por pintar de aburrido morado una vida que iba a estar llena de colores vivos, ha cogido pista y no para. Ser víctima de una purga suele llevar consigo una depresión y el silencio, pero ella que por genética sabe mucho de purgas y laxantes ni se ha deprimido ni se ha callado. Al revés, ella, de naturaleza exhibicionista, solo hay que recordar cuando llevó a su hijo al Congreso, se ha mostrado tal como es y ha desvelado cuál es el principal mal que aqueja esta temporada a su partido: “Me gustaría un Podemos que hablase más a España y a los españoles y no solo a los independentistas”. Bescansa hizo esa afirmación tan racional en los pasillos del Congreso y unos minutos después saltó como un resorte la exprimera dama Irene Montero a leerle la cartilla “Esas cosas se hablan en las reuniones y no ante los medios de comunicación”. Está claro que dos que duermen en el mismo colchón, se vuelven de la misma condición; Pablo, antes Pablo Manuel, “Viva la Gente” Iglesias lo hubiese dicho igual de bien.

Bescansa da en el blanco