Oza-Cesuras, sin consenso

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La falta de “voluntad de entendimiento” entre las fuerzas políticas en cuestiones importantes para el futuro del país desciende en cascada por el cuerpo político y llega también a Galicia, como demuestra lo que acaba de ocurrir con la fusión de los concellos de Oza y Cesuras, que se aprobó con los solos votos de los concejales populares.

Los ediles de otros partidos rexeitaron firmar como testigos de esta unión municipal voluntaria y el PSdeG-PSOE anuncia que acudirá a la justicia para evitarla, amparándose en la Ley de Administración Local, que determina que alterar los términos municipales requiere una mayoría cualificada de dos tercios, que los populares no tienen en Cesuras.

Ese desacuerdo es un error de las cúpulas de los partidos y una oportunidad perdida. Porque fusionar concellos es una parte de la ordenación del territorio, quizá la más importante en este momento, ya que la actual estructura municipal decimonónica, ejemplo de dispersión y paradigma del minidundismo, no es sostenible económicamente ni válida para el siglo XXI. El futuro de los municipios, quieran o no los políticos, pasa por una severa reducción de su número respetando las peculiaridades galaicas de dispersión poblacional, como hicieron antes de la crisis varios países de nuestro entorno, y Grecia y Portugal después de 2007.

El Círculo de Empresarios dice que se deben forzar las fusiones de concellos de menos de 5.000 habitantes, en torno a 200. Pero estas alianzas no se pueden imponer con la sola fuerza de las mayorías. Las fusiones deben fundamentarse en estudios rigurosos, han de facilitar amplia información de sus ventajas al vecindario y necesitan de generosos consensos de las fuerzas políticas que deben dialogar, acercar posturas y firmar acuerdos en una cuestión tan importante como la reorganización del mapa municipal, que debe incluir la unión de concellos y otras medidas complementarias de reorganización político-administrativa pensadas en clave gallega, sin descartar la supresión de las diputaciones.

Las fusiones generan tamaño, volumen de población y sobre todo sinergias y economías de escala para que la entidad resultante pueda prestar mejores servicios a los ciudadanos, que tienen problemas y necesidades propios del siglo XXI. Que es la justificación de estas alianzas, como la de Oza y Cesuras si no se viene abajo con el recurso que anuncia la segunda fuerza política de Galicia.

Oza-Cesuras, sin consenso