Rajoy el presuntuoso

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Cuando con otros críos buscaba balas en el muro del cementerio de Canido, no sabíamos qué era aquello de la Memoria Histórica. Pero los mayores recordaban cosas que contaban, y lo aprendí. Se me revolvieron las tripas oyendo a Rajoy, en un acto de refuerzo de su liderazgo, presumir sobre nuestro Patrimonio Histórico y pontificar que “hay que conservarlo”. Puede que, en ese momento, tuviera en mente la Cruz del Valle de los Caídos, o puede que no. Pero lo que no cruzaba por ella era la Ley de la Memoria Histórica.
Esa ley, de la que presumió no haberla dotado para su desarrollo “con un solo euro”. Quizá Rajoy crea que la memoria no forma parte del Patrimonio, pero se equivoca. Para recordar el Patrimonio Histórico se pueden visitar museos, bibliotecas o monumentos. Y para recordar la Memoria Histórica, visitar muros o cunetas. Mientras sigan “ocupadas”, la Guerra Civil no terminará. Como colaborador necesario, él debe saberlo, y puede que presuma.

Rajoy el presuntuoso