Tequila para un psicópata

|

Con “A función do tequila” de Manuel Guede, premio Rafael Dieste 2011, la compañía Teatro do Morcego, inauguró la temporada en el teatro Colón. Buena escenografía, llena de luz, simple y sencilla, armonizada en la dirección escénica de Antonio Simón. Problemas de sonido en algún “pinganillo” al moverse el actor. Tiempo dramático noventa minutos. Suficientes, precisos, consecuentes para doblegar comparecencias y definir el dodecaedro trágico de Jalisco, felizmente encarnado por Manuel Manquiña, irresistiblemente atraído por su abismo demencial. El público, que prácticamente llenaba la sala, siguió con interés y convicción el recorrido del tren y su llegada a la estación del aniquilamiento propio.

Hay latidos demoníacos en el comportamiento del protagonista. Primero apuñalando, en nuestra famosa finca de Arillo (Oleiros) el 23 de septiembre de 1948, a su mujer, a su esposa y a su cuñada e intentando después incendiar la casa. ¿Por qué lo hizo? Ante su mutismo muchos indagaron –investigadores, policías, psiquiatras, juristas– sin encontrar una explicación lógica hasta que, tras cumplir condena en un manicomio, se fue a Las Palmas y contrajo nuevo matrimonio con Irene Quevedo, que aportó una hija de su primer enlace. Vuelta a las andadas. En 1976 mató a las dos y quemó sus cuerpos, justificando el parricidio en no querer “ver en los ojos infantiles el odio con que lo iba a mirar”. Tres años más tarde el psicópata José García Peña, “Jalisco” se suicidó. ¿Acaso está en el frenesí de los celos la clave de estos crímenes?

Cooperaron al éxito del estreno y loor a la Diputación, patrocinadora del premio Rafael Dieste, la actriz Luisa Merelas como Irene Quevedo, segunda esposa ya aludida; la firmeza dramática de Elina Luaces como primera mujer y víctima de la truculenta serie y el actor Santiago Fernández interpretando sendos papeles, como policía investigador y amante de la infiel esposa.

 

Tequila para un psicópata