LA PINZA

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Se veía venir. Los “negociadores” de Podemos han dado por rotas las negociaciones con el PSOE por haber pactado con Ciudadanos. Bien es verdad que desde Podemos venían diciendo que eran incompatibles con Rivera. Así que ahora Podemos le ha echado un órdago a Iglesias sabiendo que Pedro Sánchez no podrá ser investido presidente porque le faltan los votos necesarios para ello.
Y de repente me he acordado de la pinza. Es lo que tiene cumplir años, que uno se acuerda del pasado reciente, en este caso de cuando PP e IU formaron una pinza perfecta contra el PSOE. No es que ahora la situación sea la misma, ni que Podemos y el PP se hayan confabulado para formar una nueva pinza, pero ya me dirán lo raro que puede resultar que en la sesión de investidura de Sánchez populares y podemitas voten en contra. No hace falta llamarlo pinza, pero se defina como se defina el resultado puede ser el mismo.
Lo cierto es que Podemos va a tener difícil explicar a los ciudadanos su voto en contra de la investidura de Sánchez. Podrían abstenerse y facilitar así un gobierno socialista salvo que lo que pretendan es una nueva convocatoria de elecciones. Los populares también creen que si hay nuevas elecciones pueden recuperar muchos votos perdidos, mientras que los podemitas parecen estar convencidos de que podrían consumar el llamado “sorpasso” a cuenta del PSOE. O sea, que aquí cada uno va a lo suyo. Pero volviendo al principio parece difícil que Pedro Sánchez pueda salir airoso de la sesión de investidura. En el PP parecen decididos no solo a votar en contra sino a no abstenerse. Y en la misma tesitura está Podemos. 

LA PINZA