Una amistad más que sospechosa

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La política, ya se sabe, hace extraños compañeros de alcoba y, en este caso, ha sido capaz de juntar en el mismo lecho a Ciudadanos y Podemos a cuento de conseguir una reforma de la ley electoral. Del sistema de reparto de escaños español se han dicho muchas cosas, y casi todas negativas. Por ello, es cierto que es probable que haya llegado el momento de someterlo a revisión. Sin  embargo, resulta cuando menos sospechoso que formaciones que acostumbran a vetarse la una a la otra coincidan ahora a la hora de proponer una reforma que, básicamente, les beneficiaría de un modo claro. Son muchos los que creen que, de paso que se acomete la reforma, se busque el modo de quitarles peso específico a las formaciones nacionalistas, que al final, acostumbran a dedicarse al estraperlo de apoyos a cambio, por supuesto, de altísimos peajes que pacta el Gobierno de turno y pagamos todos los españoles.

Una amistad más que sospechosa