Adicciones

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Escribo este artículo pendiente de la celebración del Pleno en el que los populares ferrolanos presentan una moción por supuestos fallos del gobierno local en prevención de drogodependencias. No sé si estarán verdaderamente preocupados o, quizás, pretendan sacar ventajismo político, ya que me consta el desvelo del Alcalde ferrolano por la situación de entidades ligadas a la atención de drogodependencia, como Asfedro, aunque pueda cometer errores al no acompasar la preocupación con la diligencia técnica para actuar, que esperemos se solucione al contar con un presupuesto aprobado.
Hagamos un poco de memoria y veamos cómo actúa la Administración gallega dirigida por el PP, pues, excepto unos pocos años, la Xunta la gobiernan los conservadores desde el inicio de la Autonomía.
Así, constatamos que la sociedad civil es quien realmente se ocupa de los problemas de salud derivados de las adicciones, por delante de la propia Administración. Mucho no me equivoco si sostengo que la Xunta solo aporta dinero, a trancas y barrancas, a las asociaciones mediante un sistema de subvenciones, ineficiente para atender sus necesidades diarias, porque obvia que carecen de base económica para pagar, puntualmente, nóminas y facturas, que les hace incurrir en costes de financiación mientras no reciben las ayudas que, año a año, amplían la brecha entre el importe de las subvenciones y los gastos reales de funcionamiento. 
Obvia decir que los trabajadores de las entidades son quienes, al final, lo soportan, con una reducción de sus emolumentos. Solo su compromiso social, unido al entusiasmo de sus órganos de dirección, es capaz de plantar cara a las adversidades.
Por eso, al hilo de la moción popular, quizás sería interesante analizar cómo mejorar la atención de las adicciones en nuestras comarcas, transitando de un sistema cuasi público de entidades, atomizado y segmentado según tipo de conductas aditivas (drogas, alcohol o juego) a otro coordinado y público de ámbito local.
Les propongo reflexionar sobre la idea de que la Mancomunidad de Ferrol, conjuntamente con otros concellos del Área Sanitaria, asumiera directamente la atención, inicialmente, a través de las actuales asociaciones. Tendría una serie de ventajas. 
Sin renunciar a la aportación económica de la Xunta, le daría estabilidad financiera. Los trabajadores y usuarios serían los primeros beneficiados. Además, reforzaría el carácter de servicio público en coordinación con los servicios de salud del área sanitaria. También, sería un primer paso para alcanzar un tratamiento coordinado del conjunto de las adicciones. Por último, al ser empleo público se regiría por los principios de igualdad, mérito y capacidad que garantizan profesionalidad y estabilidad laboral.
¿Qué me dicen?
 

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