No a la “tercera vuelta”

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Esta vez parece que Rajoy no declinará el ofrecimiento del rey para formar gobierno. Pero hay que reconocer que sigue siendo un hombre muy suyo. Puesto a iniciar los contactos para allegar apoyos ha empezado por Coalición Canaria, lo que quiere decir que está dispuesto a negociar de uno en uno los votos que necesitará para seguir en La Moncloa. Quizá sea una táctica para que afloren las contradicciones como se ve ya en el caso de Ciudadanos.
Los resultados del 26-J dejan varias combinaciones que permitirían alcanzar los 176 de la mayoría. La más contundente, pero menos probable, sería la suma de PP, PSOE y C’s, los tres partidos que se reclaman constitucionalistas y, por lo tanto, ajenos a convocar consultas separatistas. Otra combinación sería la suma de PP y PSOE pero parece descartable. Todavía quedan dos más. Una probable y la otra incierta. Esta última podría salir adelante en segunda votación y estaría formada por los 137 diputados del PP, más los 32 de Ciudadanos, a los que se podrían sumar la canaria Ana Oramas. Saldría en segunda votación, tras abstenerse el PSOE. Otra combinación que dada la ideología de sus componentes es la que tiene más posibilidades de salir es la que a los votos del PP uniera los de Ciudadanos, el PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias, el partido del muy a su pesar famoso Pedro Quevedo, quien podría abstenerse. En ese supuesto a Rajoy le correspondería asumir reformas que permitan salvar la cara a los líderes de los partidos que faciliten la investidura. Todos tienen que ceder porque pactar es dividir las diferencias. Y unos y otros deben tener en cuenta que los ciudadanos no entenderían un bloqueo que llevara a repetir elecciones.

No a la “tercera vuelta”