La importancia de la comunicación internacional

|

resulta muy triste ver cómo uno tras otro, los líderes de los partidos constitucionalistas españoles, han comparecido para analizar desde su perspectiva la sentencia del procés y, todos ellos, han insistido, una y otra vez, que España es un estado de Derecho. Uno no se imagina que, ante un desafío secesionista semejante, Angela Merkel, o Boris Johnson, tuvieran que salir a la palestra para defender a ss sistema judicial.
Este es el peaje que tiene que pagar España ante la campaña de desprestigio a la que está siendo sometida desde hace años, por parte de la Generalitat y sus aledaños secesionistas. Una campaña a la que los diferentes Gobiernos del país jamás supieron responder, cuando no optaron, simplemente, por ignorarla y mirar para otro lado.
Solo así se pueden comprender determinadas decisiones tomadas por países supuestamente amigos y socios y que han permitido que los golpistas fugados deambulen por su territorio sin hacer efectiva la Euroorden de detención emitida por los jueces españoles.
Por ello, aunque sea ya un poco tarde, es de aplaudir la iniciativa de Exteriores, que ayer mismo por la tarde reunió a los embajadores de los países de la UE para explicarles lo que la sentencia supone. El único problema es que los embajadores que residen aquí tienen muy claro el país en el que viven. El problema es ser capaces de transmitir a la opinión pública internacional que la condena no se produce por las ideas separatistas de los reos. 
Lejos de ello, todos llevan años defendiendo la independencia de Cataluña. La condena obedece a que, para conseguir esa independencia, se saltaron las leyes vigentes  pese a las reiteradas advertencias de que su comportamiento podía tener responsabilidades penales. Se trata de delincuentes, no de políticos encarcelados por sus ideas.

La importancia de la comunicación internacional